
Somos nosotros quienes decidimos con que materiales construiremos
nuestra casa, pero lo más importante es sobre que la construiremos. Debemos
hacer bases sólidas donde nuestra casa quede bien posicionada,
donde nuestra casa dure por mucho tiempo, pero también donde nuestra
casa quede con lazos fuertes que la aten a los valores de nuestro hogar, pues
de tal manera nuestra familia no se verá frustrada y que sea una
familia que viva de su alegría, amor y con grandes valores que los lleven
a una vida digna y con hermosos encuentras además de
fraternidad.

Luego de este gran día lleno de
alegría y de entusiasmo nos quedó bastante claro que tanta importancia tiene
darle gracias a alguien en cualquier momento por más pequeño o insignificante
que sea el favor o la ayuda que nos presenten. Me parece que dar
gracias es la manera más sencilla de mostrar la humildad y la sencillez de una
persona hacia los otros, además se trata de educación, de valores y de
criterios enseñados desde la escuela más básica, "el hogar".

Pensamos en ocasiones que el no
agradecer no nos hace menores o menos que los otros, pero cuando agradecemos
estamos más cercanos a Dios con mayor facilidad, también agradeciendo formamos vínculos
irrompibles, vínculos que no dañan nuestra convivencia, sino que por el
contrario la vuelve más fuerte y amena.
No solo basta solo con decir gracias, debemos ser agradecidos, pues esto nos proteje de la envidia y del resentimiento. Demos gracias siempre, pero también valoremos nuestros entornos, lo que nos dan, pero también sintamos en el corazón las palabras "gracias" que salen por nuestras bocas.
Como muestra de agradecimiento a las hermanas por brindarnos el espacio para tener un recinto donde estudiar y por siempre acogernos de manera tan especialmente en la institución, ademas de ser seres tan maravillosas con nosotras.

No hay comentarios:
Publicar un comentario